Thursday, January 16, 2014

Espronceda, Picasso y la muerte

Durante la Navidad he releído versos del poeta romántico español José de Espronceda. La biblioteca virtual del Instituto Cervantes ha digitalizado toda su obra y la podéis encontrar aquí.

José de Espronceda (1808-1842)
Quizás las siguientes líneas, que algunos atribuyen a Ramón de Campoamor (1817-1901), os resulten familiares:

Hojas del árbol caídas
juguetes del viento son:
las ilusiones perdidas,
¡ay!, son hojas desprendidas
del árbol del corazón.

Son versos de la segunda parte de El estudiante de Salamanca, donde se explica la historia de un seductor donjuanesco.

Seguramente, Espronceda es aun más conocido por La canción del pirata, que diversas generaciones de estudiantes españoles memorizaron en la escuela y cuyos versos iniciales son:

  Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

Espronceda murió a los treinta y cuatro años de difteria, enfermedad infecciosa que sigue activa en algunos países del mundo.

Pablo Picasso fue mucho más longevo. Murió a los 92 años de edema pulmonar, al parecer por una gripe mal curada, en 1973. Después de ver sus Autorretratos el pasado verano en Barcelona, que me llevaron a escribir I didn't use to like Picasso y Picasso in Japan? pensé en ir a ver la exposición  Viaje a través del azul: La vida.

Sin embargo, este período siempre me ha parecido tan triste que he decidido no ir, a pesar de que incluso se pueden ver imágenes en rayos X de los tres óleos de la exposición y el proceso de creación de las obras.

Pablo Picasso - La Vie (1903) 

Ahora mismo, me quedo con el cuento infantil Picasso y Minou (Editorial Juventud), que recrea cómo acabó ese gélido periodo.


Feliz 2014